No queda nada para Navidad, y por tanto no queda para que vengan los Reyes Magos.
Para mi es la fiesta mas bonita de la Navidad y yo sigo manteniendo la misma ilusión que cuando era una niña. Yo siempre escribo mi carta para los Reyes Magos, en ella incluyo todas aquellas cosas (materiales) que quiero conseguir a lo largo del año, algunas son pequeñas cosas como un bolso o unos zapatos, otras más importantes como una tele o un ordenador y todavía recuerdo el año que pedí un coche e incluso el año que pedí una casa.
Para mi la fiesta de los Reyes es lago más que una mera recepción de regalos es el momento de pensar en todas aquellas cosas por las que día a día trabajamos y que pueden ser más o menos necesarias. Es la forma de mantener la ilusión por todo aquello que deseamos y seguir valorando todo lo que recibimos, independientemente de lo que nos cueste conseguirlo, sea o no un regalo.
Ahora a mis hijas pequeñas, intento inculcarlas el valor de las cosas, pero cuando llegan estas fechas es francamente difícil poner límites. Por supuesto se lo piden todo, absolutamente todo (y mira que hay anuncios de juguetes en la tele) y yo, como la mayoría de los padres no me puedo resistir a darles todo lo que puedo (y creo que es demasiado).
El año pasado siguiendo lo que me pareció una muy buena idea de una compañera de trabajo, intente implantar una regla:
Solo podéis pedir tres cosas, una a cada Rey Mago
Reconozco que ellas lo entendieron y cumplieron el objetivo, escribieron sus cartas indicando el juguete que pedían a cada Rey
Este se lo pido a Melchor, este a Gaspar y este que es el que más me gusta a mi Rey favorito Baltasar.
Pero yo una vez más fracase. No me pude resistir y engordé las cartas con un montón de cositas más.
Este año una vez más he comenzado la cruzada de los tres regalos. Bueno, veremos que pasa, yo he hecho propósito de enmienda, pero es tan difícil resistirse a dárselo todo!!

Soy madre, tengo dos hijas de 5 y 3 años de edad...esposa, llevo 9 años casada ¡con el mismo!... y trabajo desde hace....un monton de tiempo en una fabrica y como indica mi titulo, me dedico al (interesante y desconocido) mundo de la Prevención de Riesgos Laborales....
Reconozco que eran unas fiestas que me apetecían bien poco hasta, hasta que hace unos meses nació mi pequeñaja y vi las cosas con otro prisma más interesante. Ahora deseo ver la carita, no ya de la niña, sino de la madre a la hora de abrir los regalos de la pequeña.
Pronto escribiré algo al respecto.
Nosotros (con niños aún pequeños) en casa controlamos este año lo de pedir dos cosas (la pequeña aún ni pide). Pero digo "en casa", porque los que nos desmonta son los abuelos de los niños, los tíos, la bisabuela (son nietos y sobrinos únicos por ambas familias)... y lo que ya es tremendo, ¡mis tías! y es que mis primos son de la edad de mis hijos, y claro, puestos a regalar que no falte la ilusión. Ya veremos este año, el anterior fue de locura.
pido muchas cosas y esta pagina es un poco mierda para mi haaa y nuria mi amiga es muy jalapollas pero carla es mi novia
lucas aprende a escribir
De qué están hablando?, comprar regalos?... Eso es que no se han portado bien.
Sean buenos y mi magia les traerá aquello que más deseen.
Les dejo, esta noche tengo mucho trabajo.