Ayer fue mi cumpleaños, las niñas me despertaron con besos y abrazos y un regalo genial, pude comer con mi chico, por la tarde me fui de compras, hice un destrozo importante de tarjeta, la talla 38 me queda impecable,... la celebración continuo por la noche, en privado y el día termino de madrugada, de forma inmejorable, besos, abrazos, sexo,... fue genial.

Hoy parecía un día normal ¡¡pero no!!.

Llevo una semana comiéndome las uñas, una semana esperando la noticia, una semana desesperándome por momentos.
Por fin esta mañana me han llamado.

"NOS HEMOS DECIDIDO POR TI" "CREEMOS QUE ERES LA MÁS ADECUADA PARA EL PUESTO"

Si por fin ha llegado. Cambio de trabajo... me voy a una gran empresa y a ocupar un puesto de responsabilidad, con posibilidades de promoción a un puesto de dirección. Llevo mucho tiempo buscando y desgraciadamente en el sector en el que yo me muevo este tipo de puestos se cuentan con los dedos de una mano.

Por otro lado, estoy un poco (bueno mucho) asustada. Después de 8 años en la misma empresa, se van adquiriendo hábitos, muchos de ellos malos hábitos en el trabajo y costumbres que pueden no ser adecuadas en otras empresas. Ahora me toca trabajar duro, muy duro, para hacerme con el puesto, pero tengo muchas ganas.

Lo único malo es que tendré que reorganizar mi vida familiar!!!

Hoy, también he recibido la llamada de una amiga que se fue hace tres meses, con toda su familia (su marido, que ha dejado de trabajar y sus dos niños pequeños) a trabajar a Chicago. La hecho mucho de menos y poder contárselo todo sin tener que recurrir al correo ha sido genial. Hemos tenido ocasión de hablar, contarnos nuestras cosas, emocionarnos, llorar...

Lo dicho, un día irrepetible.