Mi compi de trabajo y yo somos polos opuestos.
Más o menos tenemos la misma edad, pero tenemos vidas completamente diferentes.
Este verano, ella se ha ido un mes entero de vacaciones a trabajar con una ONG en las Islas Galápagos.
Tras esta experiencia ha decidido que la vida que tiene aquí es “una mierda” y se va a tomar una año sabático o dos para recorrer el mundo, conocer sitios y gente nueva. Evidentemente no tiene cargas familiares ni una hipoteca que pagar.
Ante mi pregunta: ¿de que vas a vivir?
Ella con toda la naturalidad el mundo contesta: Ya veremos, siempre surge algún trabajillo, y gente maja que te ayuda hay en todas partes. La aventura es así.
En dos meses se va...
Yo soy todo lo contrario, necesito tener todo súper atado y antes de tomar una decisión la medito, analizando todos los pros y contras, y quizás por cobardía, miedo a lo desconocido o simplemente por timidez he dejado de hacer un montón de cosas, pero no me arrepiento.
A priori su libertad puede parecer envidiable, pero yo, al pensar sobre todo esto me doy cuenta que tengo exactamente lo que quiero, y lo que he querido siempre, y que aunque me queje, me siento tremendamente afortunada.
Uff, que trascendental me he puesto...
Mucha suerte compi.

Soy madre, tengo dos hijas de 5 y 3 años de edad...esposa, llevo 9 años casada ¡con el mismo!... y trabajo desde hace....un monton de tiempo en una fabrica y como indica mi titulo, me dedico al (interesante y desconocido) mundo de la Prevención de Riesgos Laborales....
Gracias a Dios existen diferentes personalidades, si ellas las ideas no se pudieran materializar. Necesitamos a los que se les ocurren cada "idea", necesitamos al que toma esa "idea" y la analiza y pule y la deja en una idea realizable.
EXITOS!!!!!!!! a los DOS.
Totalmente de acuerdo con lo que dices.
Me encantaría embarcarme en mucha de esas aventuras, pero soy un cobarde y no me atrevo.
Pero cuando miro a mi lado y veo a mi mujer y mi hija, pienso que no voy a encontrar aventura mejor que ésta, por lo que me alegro de seguir con mi tranquilidad y mi familia.
Lo hice hace tiempo (cuando era más joven, casi una niña...), no sé si me volvería a lanzar a la aventura otra vez. No me arrepiento, creo que aprendí muchísismo aunque también perdí otras cosas, lo que sí estoy segura es que no volvió la misma persona. Y tampoco lo hubiera hecho si no me estuviera siempre faltando algo. No es cobardía quedarse, lo sería si realmente necesitaras irte y no lo hicieras. Pero hay que intentar ser feliz: si lo que tienes es lo que realmente deseas, es una locura perderlo. Si crees que no, yo nunca me arrepentiré de haberlo intentado.