Ayer cuando llegue a casa, y le dije a la chica que cuida a mis hijas y se ocupa de la casa, que se podía ir, no se porque intuí que algo pasaba. Quizá sea que ya es la cuarta o quinta vez que me pasa y que lo estaba esperando.

- Tengo que hablar con usted!! Pero no se como decírselo.... (lleva un año trabajando con nosotros, ya es para tener confianza ¿no?)

- Ya lo digo yo no te preocupes. Has encontrado otro trabajo que te interesa más que este y nos dejas ¿verdad?

- Si, eso es. Es que con lo que gano aquí no me llega y bla,bla, bla...

La verdad es que la entiendo perfectamente, todos tenemos aspiraciones, queremos ganar más, trabajos más cómodos,... yo misma quiero cambiar de trabajo, así que no puedo decir nada en contra.

Hasta aquí no hay ningún problema, la tranquilizo, le deseo suerte, .....

- Bueno, entonces ¿cuando nos dejas?

- Mañana

Mi semblante cambia. Y ahora yo que hago.
Si yo cambio de trabajo me exigen un mes de preaviso (lo normal son 15 días pero en el sector donde trabajo son tan chulos que nos piden 30). Creo que me he portado muy bien con ella como para merecer este “abandono”. Le he arreglado los papeles, le he dado todos los permisos que me ha pedido sin protestar (para arreglar sus papeles, para acompañar a su prima al medico, para hacer entrevistas...), la mayoría de los días se iba 30 o 40 minutos antes de su hora, este mes le había subido el sueldo...

Otra vez a empezar, llamar a gente, entrevistas, ... y lo peor de todo, las niñas. Ya han pasado por esto otras veces y los cambios no las vienen nada bien. Ellas no lo entienden, se encariñan y luego ven como se van.

Hoy estoy tan bloqueada no he podido hacer nada, mañana empezare a buscar, pero ya tengo que empezar a pedir favores para que alguien se ocupe de mis hijas, pedir permiso en el trabajo, gastar mis últimos días de vacaciones (los guardaba para Navidad)....¡¡socorro!!.