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Terra
La Coctelera

Categoría: Madre

Cuadrar agendas

Afortunadamente no frecuentamos mucho el médico, mis hijas, gracias a Dios, tienen muy buena salud. El otro día nos toco la revisión medica anual de las niñas y como siempre:

todo esta bien pero:
sería conveniente que ese oído lo revisara el otorrino,
ese lunar, mejor que lo vea el dermatólogo,
debéis hacer una visita al odontólogo,
es conveniente que las vea el oftalmólogo...

Y así empezamos un peregrinar de médico en médico.

Es imposible intentar cuadrar agendas, después de llamar para pedir cita y pasar horas suplicando para que te den hora lo antes posible, en un horario que no te obligue a ausentarte mucho y cuando ya has conseguido una hora más o menos apañada,... va y coincide con esa reunión tan importante que tienes fijada desde hace un mes.

Ya empiezan otra vez los follones y las dudas existenciales:
¿Y ahora que hago? Las niñas son lo más importante, pero ahora no puedo anular la reunión,...con lo que me costo concertarla.... que la lleve su padre (que también tiene la agenda hasta arriba) ... pero como no voy a ir yo, y si llora, pobrecita....y si tiene algo...
Al fin y al cabo, en el trabajo puedes faltar un día, dos, pero al tercero ya te miran mal, y con razón. En esta ocasión he intentado cuadrar todos los medico en las vacaciones de Navidad, pero claro, los ellos también se van de vacaciones...

Bueno nos quedaremos con el lado positivo de todo esto... y por supuesto lo más importante Somos muy afortunados: ¡¡ NUESTRAS HIJAS ESTAN SANAS!!.

Por cierto, desde aquí todo mi apoyo para todas aquellos padres que no tienen la misma suerte que nosotros y su peregrinar de médicos es una autentica tortura, y no precisamente por intentar cuadrar agendas.

Sorprendente... pero cierto.

Ayer me quede muy sorprendida con un comentario que me hizo la chica que trabaja en casa.

Ella esta en mi casa por la tarde y por la mañana trabajo de 8:00 a 11:00 en una casa a la que tarda en llegar una hora y media, y tiene que coger el primer autobús de la mañana, sale de su casa a la 6:00, cuando llega tiene una lista enorme que le ha dejado su jefa de cosas por hacer, planchar, limpiar...y debe ser una casa enorme, tiene tres plantas y cinco cuartos de baño, que debe limpiar todos los días (lo pone en la lista),... mas levantar a dos niños, ayudarles con el desayuno y llevarles al cole. ¡¡Y en solo tres horas!!

Ella quiere mejorar, y es entendible, ayer fue a una entrevista, iba a través de una agencia para la cual yo les di referencias, me llamaron, dije que era una chica estupenda y muy trabajadora.... pues a pesar de todo, ¡¡LE HICIERON LA ENTREVISTA EN LA PARADA DEL AUTOBÚS!!.
¿Harán lo mismo para pedir un presupuesto a un fontanero o a un pintor? ¿Dejaran entrar en casa al repartidor del super?

No lo entiendo. Como nos sentíamos cualquiera de nosotros si no llaman para una entrevista de trabajo y no nos dejan pasar del vestíbulo, y de pie, pasando frió, nos hacen unas cuantas preguntas?

Siendo muy retorcida puedo entender que no quieran que entre en su casa (mira que hay que ser desconfiado) pero en esos casos, hay cafeterías o en la sede de la agencia que la envía... se me ocurren mil posibilidades.

La verdad es que ella trabaja muy bien, con sus cosas como todos, pero ¿quién es perfecto en el trabajo? ¿quién no se escaquea de vez en cuando? ¿quién no deja cosas pendientes para mañana?..., en conjunto es buena y lo más importante, mis hijas están contentas con ella.

Todo esto me hace reflexionar sobre como se sentirá ella en casa, y sobre las cosas que yo puedo mejorar como jefa, y creo que hay alguna que otra!!

Vienen los Reyes Magos

No queda nada para Navidad, y por tanto no queda para que vengan los Reyes Magos.

Para mi es la fiesta mas bonita de la Navidad y yo sigo manteniendo la misma ilusión que cuando era una niña. Yo siempre escribo mi carta para los Reyes Magos, en ella incluyo todas aquellas cosas (materiales) que quiero conseguir a lo largo del año, algunas son pequeñas cosas como un bolso o unos zapatos, otras más importantes como una tele o un ordenador y todavía recuerdo el año que pedí un coche e incluso el año que pedí una casa.

Para mi la fiesta de los Reyes es lago más que una mera recepción de regalos es el momento de pensar en todas aquellas cosas por las que día a día trabajamos y que pueden ser más o menos necesarias. Es la forma de mantener la ilusión por todo aquello que deseamos y seguir valorando todo lo que recibimos, independientemente de lo que nos cueste conseguirlo, sea o no un regalo.

Ahora a mis hijas pequeñas, intento inculcarlas el valor de las cosas, pero cuando llegan estas fechas es francamente difícil poner límites. Por supuesto se lo piden todo, absolutamente todo (y mira que hay anuncios de juguetes en la tele) y yo, como la mayoría de los padres no me puedo resistir a darles todo lo que puedo (y creo que es demasiado).

El año pasado siguiendo lo que me pareció una muy buena idea de una compañera de trabajo, intente implantar una regla:

Solo podéis pedir tres cosas, una a cada Rey Mago

Reconozco que ellas lo entendieron y cumplieron el objetivo, escribieron sus cartas indicando el juguete que pedían a cada Rey

Este se lo pido a Melchor, este a Gaspar y este que es el que más me gusta a mi Rey favorito Baltasar.

Pero yo una vez más fracase. No me pude resistir y engordé las cartas con un montón de cositas más.

Este año una vez más he comenzado la cruzada de los tres regalos. Bueno, veremos que pasa, yo he hecho propósito de enmienda, pero es tan difícil resistirse a dárselo todo!!

Socorro. Otra vez sin canguro.

Ayer cuando llegue a casa, y le dije a la chica que cuida a mis hijas y se ocupa de la casa, que se podía ir, no se porque intuí que algo pasaba. Quizá sea que ya es la cuarta o quinta vez que me pasa y que lo estaba esperando.

- Tengo que hablar con usted!! Pero no se como decírselo.... (lleva un año trabajando con nosotros, ya es para tener confianza ¿no?)

- Ya lo digo yo no te preocupes. Has encontrado otro trabajo que te interesa más que este y nos dejas ¿verdad?

- Si, eso es. Es que con lo que gano aquí no me llega y bla,bla, bla...

La verdad es que la entiendo perfectamente, todos tenemos aspiraciones, queremos ganar más, trabajos más cómodos,... yo misma quiero cambiar de trabajo, así que no puedo decir nada en contra.

Hasta aquí no hay ningún problema, la tranquilizo, le deseo suerte, .....

- Bueno, entonces ¿cuando nos dejas?

- Mañana

Mi semblante cambia. Y ahora yo que hago.
Si yo cambio de trabajo me exigen un mes de preaviso (lo normal son 15 días pero en el sector donde trabajo son tan chulos que nos piden 30). Creo que me he portado muy bien con ella como para merecer este “abandono”. Le he arreglado los papeles, le he dado todos los permisos que me ha pedido sin protestar (para arreglar sus papeles, para acompañar a su prima al medico, para hacer entrevistas...), la mayoría de los días se iba 30 o 40 minutos antes de su hora, este mes le había subido el sueldo...

Otra vez a empezar, llamar a gente, entrevistas, ... y lo peor de todo, las niñas. Ya han pasado por esto otras veces y los cambios no las vienen nada bien. Ellas no lo entienden, se encariñan y luego ven como se van.

Hoy estoy tan bloqueada no he podido hacer nada, mañana empezare a buscar, pero ya tengo que empezar a pedir favores para que alguien se ocupe de mis hijas, pedir permiso en el trabajo, gastar mis últimos días de vacaciones (los guardaba para Navidad)....¡¡socorro!!.

Aprender a nadar

Mi hija tiene 5 años y no sabe nadar.
Este verano, en la piscina, todos sus amiguitos sabían nadar, tirarse de cabeza, jugar en el agua... y mi hija, no podía participar en los juegos, y a mi se me partía el alma.

El sentido de culpabilidad me abruma, ya que todos los años, con la llegada de septiembre y del nuevo curso, busco cursos y piscinas para mandarla a natación.
Todos son a las 6 o 7 de la tarde, y a mi me resulta totalmente imposible llevarla (salgo de trabajar sobre las 7 y con los atascos tardo casi una hora en llegar a casa), y es una tarea que no puedo encomendar a la canguro, ya que implica coger un autobús con las dos niñas hasta la piscina, y de vuelta ya tarde, otra vez al autobús, con las cabezas mojadas, cansadas, después de un largo día de cole.
Intente enseñarla a nadar, pero cogió miedo y no quería ni acercarse al agua...

Este año, nuevamente a la búsqueda de cursos y piscinas, he encontrado uno los sábados por la mañana. ¡De este año no pasa!
El lunes, después de estar casi los primeros en la pisci para coger plaza(una privada, en las publicas es misión imposible) , ya no quedaban y nos apuntaron en la lista de espera (por lo menos éramos los primeros).

Hoy nos han llamado, ¡¡Tenemos plaza!! y yo ya se donde voy a ir todos los sábados del año ;)

Tiempo para mi...

Ayer fue una de esas tardes, en las que todo se conjugo para que yo disfrutara de un poco de tiempo para mi.

Las niñas no han empezado el cole todavía, y ayer decidieron que querían ir a dormir a casa de los abuelos (bueno tengo que reconocer que yo las empuje un poquito, pero solo un poquito), así que las recogieron por la mañana y se las llevaron.

Al salir del trabajo, nadie me esperaba en casa, reloj en mano, con mirada asesina (tengo una canguro que se va a las 20:00 h y si me retraso me fulmina...) Así que decidí no hacer nada y eso que mi lista de “asuntos pendientes” para cuando “tenga tiempo” es tan larga que ya ni me acuerdo de lo que son algunas cosas....
Me fui a un centro de masajes, para que me mimaran un rato, ¡salí como nueva!, me fui dando un paseo a casa, al llegar.... ¡sorpresa! ¡Silencio!.

El sofá y la tele me gritaban: ven... ven.... y allí termine el día.

Gracias a mis hijas por tomar la decisión
Gracias a mis papis por ocuparse de mis niñas...
Gracias a mi pareja por entender que necesito tiempo... y conformarse con pan y queso para cenar
Gracias a L, por el estupendo masaje...
Gracias al sofá por acoger a una desconocida...

Y Gracias a mis papis políticos , esta noche “las niñas se van a dormir a su casa”.

Creo que hoy iré a la peluquería (esto si esta en mi lista).